En éste último post vamos a hablaros del ligamento cruzado anterior de la rodilla.
Son muchos los casos que estamos conociendo sobre este ligamento debido a que deportistas y gente conocida ha padecido o padece una alteración en este ligamento. Algunos ejemplos los tenemos en el ex-portero del F.C Barcelona Victor Valdés, en Xavi Hernández, o el jugador del Real Madrid C.F Jesé Rodríguez, Radamel Falcao…
Vamos a explicaros correctamente varios conceptos sobre este tema, qué es, dónde se sitúa, su función, su fisiopatología y su recuperación.
Qué es y que fúncion tiene el ligamento cruzado anterior
El ligamento cruzado anterior (LCA) es un ligamento presente en la rodilla que se sitúa concretamente del fémur (cóndilo femoral externo, en su parte interna) hasta la tibia (zona preespinal, parte superior de la extremidad proximal de la tibia).
Entre sus funciones destacamos la de dar estabilidad a la articulación de la rodilla y también la de permitir que cuando estiramos la rodilla la tibia se desplace hacia anterior con respecto del fémur.
Porqué nos lesionamos el ligamento cruzado anterior de la rodilla
El mecanismo de lesión del LCA es cuando se produce una compresión de la rodilla cuando ésta se sitúa en posición de flexión y rotación externa (puede estar asociado en ocasiones a lesiones de otras partes como meniscos y ligamentos colaterales de rodilla).
En la fase aguda se producirá la inflamación fisiológica.
Habrá que realizar pruebas de imagen tipo Resonancia Magnética Nuclear (RMN) para comprobar el alcance de la lesión .
Una vez realizado ese paso se procederá a elegir el tratamiento más conveniente. Si el LCA está parcialmente roto y no se practica ningún tipo de deporte puede bastar con hacer tratamiento conservador para eliminar las molestias originadas.
Si por otro lado, el alcance es mayor (rotura completa), habrá que plantearse la opción quirúrgica.
Entre los distintos tipos de intervenciones destacamos
- HTH (Hueso-Tendón-Hueso): Se trataría de coger un trozo de un tendón procedente de nuestro cuerpo (Autoinjerto) o de un cadáver (Heteroinjerto), en concreto del músculo semitendinoso, recto interno o Tendón Rotuliano para proceder al injerto y sustituirlo por el dañado.
- Plastias artificiales: Son las que menos se usan, por su coste elevado y sus posibles complicaciones.
Cómo podemos rehabilitar el ligamento anterior cruzado de rodilla
La rehabilitación del LCA es muy larga duradera. Es una de las peores lesiones que puede tener un deportista, que le puede dejar fuera de los terrenos de juego mínimos desde los 6 meses hasta los 10 meses aproximadamente, por ello es muy importante comenzar su rehabilitación de manera precoz pero cuidadosamente.
En las 2 primeras semanas el paciente permanecerá en reposo tomando antiinflamatorios, y poniéndose frío 3 veces al día durante 20 minutos. Para poder caminar en casa o pequeños pasos deberá utilizar ayuda de 2 muletas.
Pasadas las 2 semanas se suele iniciar la rehabilitación:
- Se comenzará con un tratamiento de la cicatriz con un masaje suave con crema neutra, y si hay mucha adherencia se suele usar Thiamucase, que aunque es un anticelulítico, tiene muy buenos efectos sobre las adherencias.
- Se podrá realizar, con ayuda del fisioterapeuta, ejercicios de fortalecimiento de cuádriceps (ya que se atrofia muy rápidamente) mediante contracciones isométricas. Este ejercicio será realizado todos los días de la siguiente manera: Tumbados en una camilla con las rodillas estiradas colocaremos debajo de la rodilla afectada un rulo o una toalla para poder ejercer fuerza sobre ella durante 5 segundos y relajas 3 segundos así hasta 10 veces. Descansaremos 1 minuto y volveremos a realizar las mismas repeticiones . En total podemos realizar unas 10 series.
Durante los primeros meses ejercicios específicos en piscina para acelerar la recuperación:
- Ejercicios de flexibilización de isquiotibiales protegiendo la plastia de la extensión completa.
- Trabajo del arco articular con ejercicios de flexión y extensión de rodilla forzando poco a poco. El valor fisiológico de la flexión de rodilla suele ser de unos 135º,valores que habrá que ir recuperando poco a poco.
Más adelante seguiremos con:
- Reeducación de la marcha con muletas hasta alcanzar el apoyo del peso corporal total hacia la quinta o sexta semana.
- Potenciación de cuádriceps e isquiotibiales en banco de cuádriceps poniendo la resistencia en la parte proximal de la tibial para proteger la plastia.
- Ejercicios de propiocepción para dar estabilidad a la rodilla. Podemos trabajar sobre un Dynair o un bosu realizando el ejercicio con la rodilla ligeramente flexionada. Aguantaremos 1 minuto arriba y descansaremos otro minuto. Haremos un total de 10 repeticiones. Posteriormente se puede hacer variantes a este ejercicio para dificultarlo más.
El fisioterapeuta podrá aplicar técnicas como: Vendaje Neuromuscular, Ultrasonidos, cinesiterapia y masajes para acelerar la recuperación.